Este año el mundo de la historieta ha sufrido pérdidas lamentables. Todos extrañaremos a los maestros Fontanarrosa y Mike Wieringo. El día de hoy me entero que otro storyteller se ha ido: el buen Negro Hinojosa. Lo ví un par de veces, platiqué con él superrápido de sus modelos y de Tolkien, y con eso tengo para considerarlo buen cuate; conservo conmigo un par de sus comics, y con eso tengo para considerarlo terriblemente hábil para contar historias, y maestro en el uso de pincel y plumilla. Suerte, carnal.